Según datos publicados por la Asociación Española de Sociedades de Protección Contra Incendios, en 2013 aumentaron los estragos provocados por el fuego en las viviendas españolas aunque, afortunadamente, el número de casos mortales disminuyó. De hecho, en 2012 se contabilizaron 102 fallecidos como consecuencia directa de los incendios en los hogares mientras que en 2013 esta cifra se redujo a 97 personas.

¿Qué está sucediendo?

Al analizar con mayor profundidad las cifras de este informe, podemos notar que la mayoría de las víctimas son adultos mayores de 65 años y que gran parte de los incendios se producen durante la temporada invernal. Esto nos indica que en muchos casos el fuego podría haber sido provocado por una negligencia o el olvido, así como por el uso inadecuado de estufas y chimeneas.

No obstante, el incremento de los incendios que se ha experimentado durante los últimos años también se debe a la existencia de más aparatos eléctricos en los hogares, muchos de los cuales tienen instalaciones eléctricas antiguas o defectuosas que no soportan la carga y son más propensas a los cortocircuitos.